Castro Vetton de Ulaca

                Ulaca

El castro de Ulaca es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del final de la Edad del Hierro en la Meseta Norte. Algunos de los restos que se encuentran en él son prácticamente únicos, como el llamado 

Corresponde al siglo III y II a. C., es por tanto el de fundación más tardía de todos los abulenses conocidos. En ese momento constituyó un oppidum típico del momento que se vivía, conociendo todos los avatares previos y de la propia conquista romana. Uno de los factores de su importancia es su clara preeminencia sobre los demás castros del entorno. Ulaca fue sin duda el castro más importante de toda la zona, un centro político y seguramente religioso que era la referencia más importante de los vettones de una amplia zona.

En 1931 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico. En la actualidad es Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica .

Se encuentra señalizado y adaptado para la visita pública. La visita es gratuita todos los días del año.

Los puntos de máximo interés arqueológico se encuentran dentro del recinto amurallado, en lo alto del cerro. Estos puntos son: las murallas en todo su entramado, el altar de los sacrificios, la sauna ritual, el torreón , las casas excavadas, las canteras y la multitud de casas no excavadas todavía pero bien reconocibles. A todo ello hay que unir la percepción desde lo alto de lo que fue una de estas ciudades de la antigüedad, con el dominio visual que implicaba y la autoridad sobre el entorno.

El acceso desde Ávila dista 23 km . en dirección sur-oeste, a través de la Ctra. Nacional 110 hasta el cruce con la Nacional 502. Desvío a Solosancho y desde allí, la carretera local que conduce a Villaviciosa. El vehículo puede dejarse en Villaviciosa o acceder con él por el camino de la sierra durante algo menos de 1 km . hasta una pequeña explanada/aparcamiento en la que un cartel marca el comienzo de la ruta.


El acceso al castro se hace exclusivamente a pie, por una senda marcada con hitos de piedra con cabecera pintada de amarillo. Toda ella es ascendente en más de 1 km . Puede resultar costoso debido a la inclinación, pero si se hace a un ritmo pausado es entretenido y la dificultad se reduce. El tiempo medio estimado de ascenso puede ser de 35 a 50 minutos.


El castro de Ulaca se encuentra en pleno Valle Amblés, sobre un imponente cerro que constituye la última estribación de la Sierra de la Paramera. Desde la amplia meseta que lo corona, a 1.500 m . de altura (unos 400 m . más alto que el llano circundante), la vista del valle es excepcional, adoptando tonalidades distintas según la época del año, como consecuencia de los cultivos y de la preparación previa de la tierra.

La elección de este lugar, bien visible, prominente y dominador de todo el territorio en su entorno, tuvo que ver mucho con su importancia en la antigüedad. Se trata de un auténtico oppidum prerromano , que, como en todos los casos, además de ser una plaza fuerte bien fortificada, era centro de producción y distribución de productos, con decisiva implicación en las rutas comerciales y en la distribución de determinados productos. Las estructuras monumentales construidas en él debieron conferirle, además, un carácter de centro religioso y ceremonial. El castro de Ulaca fue para su tiempo una auténtica ciudad, constituyendo con toda seguridad una referencia para todos los castros de las inmediaciones. Componen el castro las construcciones de lo alto del cerro, encerradas dentro de una muralla y lo que podrían calificarse como barrios extramuros enclavados en distintos lugares favorables de la ladera y la base del cerro.En la zona más alta del castro hay actualmente varios manantiales que en otro tiempo servirían para el suministro de agua a la población.

Las investigaciones arqueológicas basadas en excavaciones han sido muy breves hasta el momento. Conocido para la ciencia desde principios del siglo XX, no se llevaron a cabo investigaciones de una cierta importancia hasta 1975 y 1976 en que E. Pérez Herrero excavó dos casas en la zona central, que hoy se encuentran consolidadas y restauradas. Desde entonces hasta la década final del siglo XX no volverá a investigarse directamente en él. A partir de entonces y hasta la actualidad se desarrolla un proyecto de investigación basado en excavaciones y prospecciones, dirigido por los profesores de la Universidad Complutense G. Ruiz Zapatero y J. Álvarez Sanchís.


Esistema defensivo del castro implicaba, primero, su posición preeminente y elevada sobre el Valle Amblés y, luego, las fortificaciones artificiales con las que reforzaron su defensa, adaptando las murallas al relieve para rentabilizar mejor el esfuerzo que implicaba su construcción. Las murallas cercan toda la meseta del cerro, encerrando con ello una superficie de unas 60 ha ., lo cual le convierte por sí sólo en uno de los yacimientos más extensos de la Iberia céltica. Para hacerse una idea de su verdadera envergadura hay que sumarle los barrios extramuros. Sin duda el castro de Ulaca fue el lugar más importante del entorno en el final de la Edad del Hierro, cualitativa y cuantitativamente.

La muralla abarca una longitud total de unos 3.000 m . Es prácticamente continua, interrumpiéndose sólo cuando aparece adosada a grandes canchales de granito que hacen de bastiones defensivos. El mínimo de anchura es de 2 m . El aparejo implica un trazado lineal al que se suman torreones en determinados puntos muy estratégicos. El sistema de construcción es el habitual de doble paramento, con el que la muralla adquiere solidez, a la vez que evita su derrumbamiento total en caso de un ataque directo a ella.


 
                     Muralla SUR              Cantera para la construcción de la Muralla SUR

 


 

ESn la zona sur del castro, la más alta, la muralla estaba en trance de construcción cuando fue abandonada. Resulta un caso curioso que implica detalles muy interesantes de la historia de Ulaca. Puede verse la primera hilada ya colocada e incluso, en algunos puntos, las piedras que esperaban a su lado para ser colocadas por los especialistas en ello. A unos metros están las canteras de las que habían salido tales piedras. Algunas se ven recién cortadas, otras con los agujeros en el lanchar para proceder a la corta. La zona sur, debido a sus condiciones y a la fuerte pendiente que a partir de ella se produce hacia el arroyo de Los Molinos, no debía estar en origen defendida por murallas. Pero determinados peligros inminentes obligaron a plantearse su amurallamiento. Sin duda aquellos peligros debieron estar bien fundados,puesto que no dejaron terminarla de construir.

Tuvo varias puertas, garantizando el acceso desde los puntos más funcionales para el castro. Las más importantes estaban por el noroeste, norte y oeste. La puerta al este fue construida en esviaje, con dos lienzos en posición paralela dejando un estrecho callejón por el que el acceso era bien vigilado. En la zona noroeste, la defensa busca complicar el acceso con varios lienzos sucesivos hasta el principal, con el fin de ir desgastando a los atacantes. Aquí las puertas y sus inmediaciones están restauradas de forma que puede entenderse bien el sistema defensivo. Donde no se han hecho trabajos de recuperación los lienzos pueden seguirse a través de los grandes derrumbes que aparecen diseminados por la ladera.

Conformado el principal recinto urbano con el trazado de la muralla y teniendo en cuenta la configuración natural en pendiente de la meseta, se distinguen dos zonas: la más alta y la más baja. Ambas diferenciadas por la calidad de sus construcciones, suponiendo la primera de las dos una especie de acrópolis en clara diferenciación con el resto, lo cual debió implicar su diferencia también conceptual.

Todo lo que se puede denominar como recinto urbano está integrado por multitud de construcciones correspondientes a las viviendas. Se han reconocido unas 250 casas intramuros, unas veces aisladas, otras adosadas, sin una configuración urbana clara y planificada. La visita detenida al castro permite irlas identificando a través de grandes amontonamientos de piedras producto de los derrumbes o por las alineaciones que todavía se conservan a ras de suelo. Son de planta rectangular, con superficies que oscilan entre 50 y 250 m² y con mayor o menor cantidad de habitáculos interiores, entre dos y cinco. Generalmente uno de estos es el principal, posiblemente dedicado a la cocina, donde estaba el hogar. Las paredes eran de mampostería y previsiblemente el techo de entramado vegetal. La mayor parte de ellas tenían la puerta orientada hacia el este



Hay dos excavadas y restauradas de forma que permiten entender como eran las de tipo más simple. Se distingue el habitual banco corrido adosado a una de las paredes, en el que según las fuentes solían sentarse a comer encabezados por orden de edad.

Muy importantes del castro de Ulaca son los edificios públicos dedicados, supuestamente, a prácticas rituales, de culto… etc. Son tres principalmente: el altar de los sacrificios, la sauna y el torreón. El santuario altar de los sacrificios es un recinto de 16 x 8 m . excavado en la roca, que se compone una peña granítica más o menos en el centro y un recinto igualmente excavado en la roca que la acoge y delimita. La primera es una roca en la que se ha tallado una doble escalera que conduce a una pequeña plataforma en la que se han excavado varias cavidades comunicadas entre sí, como si los líquidos que fueran a contener debieran pasar de unas a otras. Son muy escasos los monumentos similares a éste. Por su similitud con el de la localidad portuguesa de Vila-Real, donde una inscripción de época romana lo identifica con la práctica de sacrificios, puede pensarse que el de Ulaca estuvo destinado también a tal fin. Es conocido por las fuentes de la época, que los sacrificios humanos y de animales relacionados con prácticas rituales, se celebraban entre las poblaciones vettonas.De hecho en la cercana Bletisama (Ledesma Salamanca) el historiador Plutarco cuenta como a principios del siglo I a. C. el procónsul P. Craso se molesta por el sacrificio de un hombre y un caballo a propósito de la firma de un tratado de paz entre ciudades y prohíbe que vuelvan a llevarse a cabo este tipo de prácticas. Por asociación con el Vila-Real pude pensarse que el de Ulaca fuera también un también en el que se llevaran a cabo prácticas entre las que estuvieran los sacrificios.


La llamada sauna fue un recinto excavada en la roca que dista poco menos de 100 m . al sur del altar de los sacrificios. Es una construcción rectangular de 6 m . de largo dividida en tres compartimentos que hacen las veces de cámara, antecámara y horno y todo ello, dentro de un recinto acotado de 32 x 24 m . Se interpreta como un lugar iniciático de los citados por las fuentes de la época para los pobladores de la Meseta. En ellos, los jóvenes a partir de determinado momento, pasarían por determinados rituales en los que el calor, el vapor y otros efectos les conferirían derechos y deberes. Se encuentra bastante degradada pero pueden reconocerse claramente sus características.

El torreón fue un edificio de aparejo ciclópeo en la zona alta del castro, la que debió hacer las funciones de acrópolis. Tuvo una superficie de 14 x 10 m . En la actualidad está completamente derrumbado a pesar de la solidez que implicaría su construcción con grandes bloques cuadrados y rectangulares de piedra. Su función no está clara. Algunos investigadores han creído ver en él una especie de atalaya desde la que se controlaba todo el perímetro amurallado del castro.


Otro de los atractivos interesantes son las canteras . Pueden reconocerse en diversos puntos del castro. Se trata de los grandes lanchares de granito de los que se extraían las piedras para las construcciones. Hay varias repartidas por todo el perímetro amurallado. Una de las más elocuentes se encuentra inmediata a las casas excavadas y restauradas, además de las ya aludidas en la zona las proximidades a la muralla sur.



En las inmediaciones del castro han aparecido varias esculturas zoomorfas de granito relacionables con el castro. Las más próximas han aparecido en el término de Solosancho. Una de 

ellas, bien conservada, se encuentra delante de la iglesia de Solosancho y representa un toro. Otra, bastante degradada, está delante del castillo de Villaviciosa. En el vecino término de Sotalvo han aparecido al menos otras tres de estas esculturas.

J.FRANCISCO FABIÀN GARCIA

 

PARA SABER MÁS SOBRE ULACA

-Almagro Gorbea, M. y Álvarez Sanchís, J.R. (1993): “ La Sauna de Ulaca: Saunas y baños iniciáticos en el mundo céltico”. Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra , nº 1. Pp.- 177-253 . (En departamentos universitarios de Arqueología).

- Ruiz Zapatero, G. y Álvarez Sanchís, J.R. “Ulaca, la Pompeya vettona”. Revista de Arqueología nº 216. Pp.-36-47. Zugarto Ediciones. (En librerías especializadas).

- Ruiz Zapatero, G. (2005): “Guía del castro de Ulaca (Solosancho, Ávila)” . Cuadernos de Patrimonio nº 3. Institución Gran Duque de Alba. Diputación de Ávila. (En librerías de Ávila).

 

Entradas que pueden interesarte